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Eugenio de la Torre, “Torreagero” obra Emiliano Barral

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Fecha de inicio:

11 de mayo de 2020

Fecha de finalización:

11 de junio de 2020

Colectivo destinatario:

Todos los públicos.

Precio:

Gratuito

Tipo de evento:

Cultura, Museos, Taller, Actividades culturales, Segovia

Entidad organizadora:

Junta de Castila y León

Lugar de celebración:

Museo de Segovia

Director: Santiago Martínez Caballero

Calle Socorro 11. C.P.: 40003 Segovia.

921460615

921460580

museo.segovia@jcyl.es

Descripción:

Museo de Segovia. Nos encontramos ante una de las mejores obras de Emiliano Barral (Sepúlveda, 1896-Madrid, 1936), escultor al que se le dedica en este año 2017 en el Museo de Segovia la exposición homenaje Emiliano Barral, el animador de la piedra, organizada por la Diputación de Segovia y la Junta de Castilla y León. La muestra presenta la obra del escultor sepulvedano en los años en que estuvo viviendo y trabajando en Segovia, también en Sepúlveda, años en los que colaboró además de forma eficaz en cuantos esfuerzos se hicieron para el levantamiento de la vida artística y cultural de la ciudad, junto a un grupo de hombres de los que dejó testimonio en una magnífica galería de retratos (bustos y cabezas). Este periodo se concreta entre los años 1918 y 1927 aproximadamente. Ensayando múltiples facetas, partiendo de su aprendizaje en el taller de cantería de la familia, de su aproximación a la escultura clásica, que conocería en Italia, donde fue becado por la Diputación de Segovia, y de la influencia del modernismo o el realismo castellano, la marcha a Madrid pondría fin a su etapa segoviana, suponiendo una ruptura con la obra realizada hasta entonces y un avance hacia la vanguardia artística española buscando la renovación de la escultura.

El retrato de Eugenio de la Torre, “Torreagero”, es una de las obras presentada en la Exposición de Arte Segoviano de 1921 y después en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1922, junto a la cabeza de Antonio Machado, en piedra. Ya entonces el crítico Juan de la Encina mostraba su entusiasmo por las dos obras presentadas y destacaba de ellas las dos tendencias de su arte, en este bronce, en concreto, el arte nervioso y enérgico. Del sentir de Barral con la materia utilizada decía Iñigo de la Torre en la revista Castilla Gráfica que “Barral ama la piedra como ninguna otra materia para esculpir sus obras. Sufre cuando, recién salidas del barro original, las contempla en la masa inexpresiva de escayola; y no se queda satisfecho cuando las mira en bronce, terminadas por manos que no son las suyas. Su ilusión es avanzar con los cinceles y el mazo de hierro hacia el trozo informe de caliza, de cuarzo y aún de granito, e ir humanizando y espiritualizando su cuerpo duro”.

Con motivo de la exposición personal que Barral realizó en 1929 en la Sociedad de Amigos del Arte en Madrid, escribía su amigo Ignacio Carral una interesante crítica. Destacaba en ella la importancia de la materia en la obra del artista. La materia, que en la escultura del último cuarto del siglo pasado parecía haber quedado relegada a segundo término, se resolvía de un modo mecánico, como ocurría con el bronce, cuando no con la escayola. Sin embargo, en Barral adquiere una importancia esencial, pues ante cada una de las obras el espectador sabe que no sería tal obra si no estuviera hecha en esa materia determinada. Esto no quiere decir que Barral desdeñara el bronce, lo emplea sin embargo en casos limitadísimos (los retratos de los pintores Alfredo Guido y Luis Quintanilla), cuando cree que efectivamente corresponde su uso, como se demuestra en esta magnífica cabeza del pintor Eugenio de la Torre, más conocido como Torreagero, pues así firmaba sus obras.

Eugenio de la Torre y de la Torre es uno de los personajes más atractivos de la época, con un importante papel en el florecimiento cultural y artístico de la Segovia de la segunda década del s. XX. Sus inicios como dibujante se encuentran en el periódico La Tierra de Segovia, donde otros intelectuales y artistas, como el propio Emiliano, tenían cabida. Es uno de los miembros destacados de la tertulia de San Gregorio.

Texto: Susana Vilches Crespo y Fotos: J. M. Cófreces Ibáñez.