Saltar al contenido principal

Acceso a otros temas jcyl.es

Página de inicio de la Junta de Castilla y León

Museo de Burgos

  • Museos Castilla y León
  • Contacto

Acceso a otros temas jcyl.es

Museo de Burgos

Contenido principal

Piezas destacadas

  • Abre una ventana o marco nuevoContactar
  • Abre una ventana o marco nuevoEnviar
  • Abre una nueva ventanaImprimir

FRONTAL O URNA DE SANTO DOMINGO DE SILOS

Considerada como la pieza cumbre de la orfebrería románica de la Europa cristiana, procedente del Monasterio de Santo Domingo de Silos  tenía la finalidad de decorar el frente de la tumba del Santo. 

El frontal está formado por un tablero-soporte de roble decorado en su cara exterior con una serie de placas de cobre doradas, repujadas y esmaltadas.  En el centro se encuentra la figura de Cristo Majestad, dentro de una mandorla, y en las enjutas los símbolos de los evangelistas. A ambos lados, cobijados por una arquería, se disponen los Apóstoles y por encima de ellos, en relieve repujado, la arquitectura de la Jerusalén Celeste.  Bordean la pieza bandas decorativas con roleos grabados que alternan con placas esmaltadas de animales fantásticos y otras con cabujones de piedras duras.  Su parte inferior apoya sobre una arcada. Fechada hacia 1160-1170.

 

ARQUETA DE MARFIL Y ESMALTES

Procedente del Monasterio de Santo Domingo de Silos, formada por una serie de placas de marfil decoradas con escenas cinegéticas, atauriques y animales afrontados dispuestos en bandas horizontales. 

Posiblemente esta arqueta fuera utilizada durante algún tiempo en el Monasterio como receptáculo de reliquias. En uno de los laterales el marfil ha sido sustituido por una placa de cobre dorado y esmaltado representando a Santo Domingo entre dos ángeles, en la tapa otra con el Agnus Dei, elaboradas en el taller del Monasterio.

Conserva en un lateral una inscripción que indica que fue ejecutada en los talleres de Cuenca por Muhammad ibn Zayan en el año 417 de la Hégira (año 1026 de la era cristiana).

 

ARQUETA DE ESMALTES

 

Procedente de Santo Domingo de Silos, siglo XII, arqueta de forma rectangular con tapa prismática a dos aguas.  Realizada con placas de cobre dorado, cincelado y esmaltado. 

En la cara anterior se decora con los Apóstoles dentro de una arquería, en los laterales con sendos ángeles y en la posterior con motivos geométricos de rosetas.  La obra se atribuye a un taller de Limoges.

 

TESORILLO DE MONEDAS Y ALHAJAS

 

Procedente de Briviesca, época medieval del siglo XIV, aparecido en 1938 en la antigua judería. 

Está compuesto por un plato de plata con punzón de Burgos, sortijas de plata con cabujones, discos y escudetes de plata dorada, un pinjante con decoración figurada y esmaltes, un "destiscalpium" de plata y  monedas de real y medio real.

 

AJUAR DOMÉSTICO 

Procedente de Briviesca, época medieval, siglo XIV. 

Conjunto de varios platos de plata, decorados con motivos sobredorados geométricos y figurados, y dos cucharas, también de plata, utilizados posiblemente en el ritual de la cena de la pascua hebrea.  Este tesorillo apareció en 1989 en la antigua judería y formaba parte del mismo, además de las piezas de vajilla, un lote de más de dos mil monedas.

 

ESTUCHE O DÍPTICO DE MARFIL

Procedente del Monasterio de Santo Domingo de Silos, siglo X.  Estuche de forma cilíndrica abierto en dos hojas. 

En su interior lleva cinco oquedades semiesféricas en cada una de ellas, cuyos espacios intermedios están decorados con una fina talla de ataurique.  En los extremos se dispone una inscripción cúfica que dice que la pieza fue hecha para la hija de Abd-ar-Ranman. Se ejecutó en los talleres de Medina Azahara.




ESCULTURA ORANTE DE JUAN DE PADILLA

Monasterio Jerónimo de Fresdelval, finales del siglo XV. 

Forma parte del gran sepulcro adosado, bajo arcosolio, que se encontraba en la iglesia del monasterio.  La escultura representa a Juan de Padilla, paje de la reina Isabel la Católica muerto en la toma de Granada, arrodillado y rezando delante de un reclinatorio.  El personaje viste traje de gala y se presenta cubierto con un  gran manto de brocado que cae en gruesos pliegues.  El sepulcro está elaborado en alabastro y mantiene elementos góticos, en su arquitectura, y renacentistas, en la escultura y parte de los relieves decorativos.  Su ejecución se atribuye a Gil de Siloe.


BULTOS FUNERARIOS DE DAMA Y CABALLERO

Vilasandino, siglo XIV, esculturas yacentes de madera, en origen estaban policromadas, procedentes de la desaparecida iglesia de la Natividad. 

La dama vestida de época, apoya sus pies sobre el escudo familiar policromado con campo ajedrezado en azul y plata y el caballero, cubierto con amplia y larga capa, lleva sobre su cuerpo una gran espada.




CRISTO DE LAS LÁGRIMAS 

Procedente de Cerezo de Río Tirón.  Fecha 1520-1525 y su autor: Jan Mostaert.

Pintura sobre tabla que representa la imagen de Cristo coronado de espinas, con el manto y sosteniendo una caña entre sus manos en clara alusión a  su papel como "rey". Este Ecce Homo de gran valor simbólico y espiritual, realizado por el pintor flamenco Jan Mostaert, destaca por la maestría de su colorido y por la admirable transparencia de las lágrimas que caen por el rostro. Procedente de Cerezo de Río Tirón no existen referencias concretas de su ubicación original en la localidad pudiendo tratarse de una obra de tipo devocional exenta o bien haber formado parte de una composición - retablo- de mayor entidad.


RETRATO DE FRAY ALONSO DE SAN VÍTORES

Procedente del Monasterio de San Juan, Burgos.  Fecha: 1659 y su autor Juan Rizi.

Considerado como uno de los retratos más bellos del Siglo de Oro español, el retrato presenta a Fray Alonso de San Vítores abad del Monasterio de San Juan de Burgos sentado en su propio despacho del monasterio. Por el gran ventanal que se abre a su derecha se puede observar una vista urbana de Burgos en el siglo XVII donde destaca una de las primeras representaciones pintadas del castillo, la muralla y las agujas de la catedral. Destaca en la obra el perfecto tratamiento psicológico del personaje y la maestría del colorido debido al monje benedictino Fray Juan Rizi.